Rechazamos tajantemente toda forma de violencia, pues es la clara demostración de que la racionalidad y el diálogo alcanzaron un callejón sin salida, y por tanto, las actitudes irreflexivas han aflorado. ¶Los editores
Rechazamos tajantemente toda forma de violencia, pues es la clara demostración de que la racionalidad y el diálogo alcanzaron un callejón sin salida, y por tanto, las actitudes irreflexivas han aflorado. ¶

Realizar libros, ardua labor. No cualquiera se aventura en ella, y por ende, no cualquiera disfruta de las bondades que otorga. Hace falta amar al libro, considerado como un artículo simple y monótono, pero valorado como un objeto cargado de historia. El libro es un objeto controvertido cuya muerte y desaparición ha sido decretada varias veces. De acuerdo con Robert Escarpit: “un libro es una ‘máquina para leer’ pero nunca se puede utilizar mecánicamente. Un libro se vende, se compra, se cambia, pero no se le debe tratar como una mercancía cual-quiera, porque es a la vez múltiple y único, innumerable e insustituible”.
Tipos para escribir, tipos para educar, tipos para imprimir y además tipos para vestir… así de versátiles pueden ser los rasgos diseñados por el ser humano para transmitir ideas y conocimiento. Hablaremos de los tipos móviles utilizados por el parteaguas de la impresión en Inglaterra, Caxton, un protagonista que percibió la importancia de la imprenta y la trasladó a las islas británicas, donde su esfuerzo ayudó a la conformación del inglés como idioma consolidado, un individuo reconocido como uno de los anglosajones más importantes de la historia.
Body type, ¿será aquello que conforma al texto? ¿O aquello que le da cuerpo? ¿O lo que le confiere una sensación de volumen, de cuerpo, de material sensible? Lo cierto es que en manos de Eugenio Robleda los “cuerpos” y los “tipos” toman una nueva significación: el tratamiento que realiza en su proyecto “Body Type” ha dado como resultado una aproximación muy interesante hacia la tipografía, cargada de nuevos sentidos, un espacio donde convergen la imagen fotográfica, la letra y la minuciosidad propia de un relojero y entonces la letra adquiere verdaderamente un cuerpo.
El 23 de abril es una fecha destinada a la conmemoración de los libros y a los derechos de autor, fue instaurada por la UNESCO en 1995 a causa de que el 23 de abril de 1616, aunque según distintos calendarios, fallecieron tres grandes escritores de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega.
De nuevo la caligrafía, ahora en un vertiginoso recorrido histórico que nos lleva por las particularidades de este oficio a través muchos siglos, donde ha habido avances técnicos y estilísticos, sin perder jamás, la voluntad y la capacidad de plasmar el pensamiento humano sobre una superficie perdurable, embellecida, sin duda, con la gracia de hábiles manos.
Los libros y los soportes editoriales son nuestra pasión, y lo manifestamos explorando todas sus vertientes, desde la edición, el diseño y su producción. En esta nueva entrega trabajamos un poco sobre la pasión de diseñar para leer de uno de los grandes tipógrafos de la historia, Claude Garamond, y de cómo su obra ha perdurado hasta nuestros días incluso en los medios electrónicos, que dicho sea de paso, en un excelente artículo de María Elena Martínez aborda el tema de la educación a través de las Tecnologías de la Información como un nuevo vehículo para el conocimiento.
La letra es el elemento esencial del diseño editorial, es la mínima unidad para componer una palabra, que a su vez compondrá una línea, un párrafo, un texto y por último un documento. Basta elegir cierto tipo de letra para darle determinada personalidad a una publicación, ubicarla tanto en el espacio como en el tiempo. Por ello resulta una selección fundamental.